A los 13 entendí que se podía rapear en español…
Un Comentario

Las joyas, los llamativos peinados y el colorido vestuario no son parte de la parafernalia que acompaña a Luis Armando Lozada Cruz en sus giras musicales.
Mi filosofía: “Lo que canto parte de un deseo: salvación. Sobre esa base hablo de perdón, sexualidad…”.
Para los amigos y el mundo, él es Vico C, y lo que lo ha convertido en ‘El Padrino’ de nuevos reggaetoneros y en ‘El Filósofo’ del reggaetón no está ni en el ‘dembow’ ni en el ‘flow’, menos en su ‘look’.
Aunque nunca le falta un sombrero que combine con su atuendo, a Vico se le reconoce y quizás hasta se lo conoce mejor por su música.
Esa que con ritmo boricua habla de Tony presidio, un joven que vivió de las balas y murió por una, o de Blanca, aquella que una vez lo sedujo e hizo lo que quiso con él: “Al principio me sentía gozoso, sentí que su llegada fue un acto glorioso, me aconsejaste y fue lo correcto, pero como ser humano no soy perfecto.
Mi tesis
“El reggaetón no es concepto sino ritmo.
Sobre él haces un concepto y es justo lo que hago”.Ahora escúchame quejas y quejas, arrepentido, tras las rejas. Creí que Blanca iba a ser especial y es simplemente droga, capas de matar”.
Cuándo decidió que en los escenarios estaba su camino?
Supe que quería ganarme la vida en el arte a los 9 años, cuando empecé a hacer teatro. Ahí me enamoré del aplauso. ¿A quién no le gusta que le aplaudan? Cuando el hip hop llegó a mi vida, usé mi experiencia del teatro, ya sabía proyectar… Pero antes del hip hop tenía un grupo, a los 10 años. No teníamos ni música ni mánager ni nada, Queríamos ser Menudo. A mí lo que me llamaba la atención era ver a las chicas gritando, eso era lo único que quería (risas).
Mi pasión
“Mi esposa. Ella es parte de mi fuerza para poder ser digno de decir las cosas que digo”.
¿Y lo logró?
Entonces no. Con mi grupo solo caminábamos hasta el canal 7, una estación de TV que estaba en nuestro barrio, para ver si nos iban a dar el chance de cruzar por lo menos el primer portón (risas). Escribí una canción como para tener algo. Tenía un estilo Menudo, pero malísimo. Me da vergüenza hasta hoy, no tiene ni título.
Y después llegó VG Princes
Sí. Era dizque rapero en inglés, con Glenn, un muchacho que sabía inglés hicimos un dúo. Éramos VG Princes porque los reyes eran los Run DMC, y nosotros les dábamos su lugar, tú sabes, ellos eran los reyes (risas), nuestra mayor inspiración. Me di cuenta de que no era muy bueno rapeando en inglés, ni siquiera hablaba inglés, y me dije: si esto se trata de palabras, de ‘flow’, de estilo, de decir algo, puedo hacerlo en español, como hacen los soneros la salsa, así que a los 13 escribí El Vikingo.
Luego muchas, varias relacionadas con Dios. Él es un ‘peso pesado’ en su vida, ¿pero que opina del fanatismo?
Pasé por esa etapa y pasan por ella los jóvenes en su mayoría. Una persona que presiona no lo hace por incomodar sino porque está llena de pasión y quiere compartir lo que está viviendo y eso le pasa a todos cuando sentimos eso que sentí yo en el 93, cuando di un paso al frente y acepté al Señor. Ahora soy más flexible y proyecto lo que vivo en la música. Combino el aporte con el ritmo para poner a la gente a bailar.
¿Usted sale a bailar?
Voy quizás a clubs de amigos míos, pero ir por ir no. Y no solo por la presión de que no me dejen disfrutar sino por la tristeza que me da porque me visualizo. No puedo decir que todas las personas son infelices, pero veo que la mayoría busca algo en su vida. No es tan cómodo estar en una pista, rodeado de gente sudando nada más por la música, porque eso puedes oír donde tú quieras, pero lo que buscan es un ambiente.
Después de trabajar con reggaetoneros jóvenes, ¿ha visto que la música cambie sus vidas? La fama es peligrosa en las manos de quien no encuentra cómo manejarla…
La música en general puede significar el cambio de vida, pero lo primero que cambia la fama en alguien es la gente que lo rodea, no cambia ella misma.
¿Y eso en qué incide?
Cuando te empiezan a dar atención especial, desde el exceso de cariño hasta la envidia, por lógica pasas por un ciclo de cambio.
¿Cómo lo afectó el cambio?
No me puse arrogante, pero sí me creía más de lo que era, porque así me lo daban a entender quienes estaban conmigo. Me han mimado mucho desde que empecé, no me puedo quejar. Si he ido a Puerto Rico, a Ecuador o a Venezuela no es por sonar en las radios sino por lo que significo al traer mi experiencia, pero mi madera en exceso, si no sabes controlarla y no estás claro en la vida, eso hace un efecto, y no solo en el reggaetón sino en cualquier género.
Y no solo en la música…
Claro, no solo ahí sino en cualquier posición donde estés y que logre exceso de atención. A los políticos les pasa. Empiezan con un ideal genuino, llegan a la silla y ya no tienen hambre de luchar por él. Reciben tanta atención por el poder que ahí viene la corrupción. No digo que los políticos sean corruptos, el ser humano se corrompe según la situación y el control que tenga o no de sí.
¿Es una cuestión de fuerza interior?
Es una cuestión humana.
Con esos antecedentes, ¿ve a sus hijos haciendo lo que usted hace?
Yo les presento mi persona más que al artista, por lo tanto valoran más a ‘papi’ que a Vico C. Ellos se entretienen más conmigo que con las cosas que yo hago en el mundo de la música.
Pero su ‘junior’ ya quiere lanzarse a la música…
Sí, Luis Armando tiene 14 años y es mi artista, pero lo estoy educando en la vida. Estoy dejando que su voz madure para que no se presente muy niño y que en su desarrollo la gente se confunda y ya no lo apoye y se deprima, porque entonces yo sé que voy a tener que visitar los centros de rehabilitación. Pero yo le avisé: a ti te van a hacer la vida bien difícil porque eres mi hijo, igual que se la hicieron al hijo de John Lennon, a Julian, te la van a hacer a ti.
¿Qué futuro le augura?
Él tiene su propio brillo, me atrevo a decir que es mejor que yo, más completo que yo. Está haciendo ritmos a sus 14 años que tú puedes vender a cualquiera, lo considero un pequeño genio en la música, no porque sea mi hijo.
¿Cómo lo prepara para el mundo del espectáculo?
Sé que con él tengo que ser más cuidadoso. Mis hijos van a un concierto mío y están bien cuidados, yo no los expongo a lo negativo del mundo de la música, pero él va a estar expuesto a todo, y aunque quiera no lo voy a poder aguantar (detener), porque si yo tratara de aguantarlo tendría problemas con él, así que voy a tener que apoyarlo (risas).
Su vida en 15 líneas
Luis Armando Lozada Cruz nació en Nueva York, el 8 de septiembre de 1971, y creció en el barrio Puerta de Tierra, Puerto Rico. Se convirtió en Vico C por una vecina, doña Vica, tan malgeniada como él cuando le interrumpían sus reflexiones. Su adicción lo llevó a centros de rehabilitación y a prisión. María Angely es su hija del 1° matrimonio. Con Sonia Torres concibió a Luis Armando, Luis Gabriel, Enny Vilmar y Josselyn (adoptiva).
Un poco de lo mismo
El reggaetón nació en guetos de Puerto Rico. Vico C es el abanderado del reggaetón puertorriqueño, mientras Chicho Man marcó el inicio del género en Panamá.
Vico C define al reggaetón como un hijo de España. Pero aunque este haya sido su origen, la base del reggae -fusionada con ritmos bailables como el merengue, la cumbia o la salsa-, es evidente.
Primo hermano del raggamuffin (canto con rimas por lo general improvisadas sobre melodías bailables y repetitivas), el reggaetón se ha cargado de un contenido urbano, que ha sido estereotipado por sus detractores debido al contenido sexual.
Pese a ello, el género no explota solamente la temática del sexo, pues hay propuestas como la del mismo Vico C, Daddy Yankee, Many Montes o Redimi2 que se inclinan por el lado cristiano, con letras de alabanza y reflexivas sobre la delincuencia, las drogas…
Puerto Rico y Panamá se adjudican el origen del reggaetón, que en resumen combina rap en español con ritmos bailables. En Panamá, el primero en reggaetonear fue Chicho Man, y en Puerto Rico, Vico C es reconocido como el padre del género.
Allí, el 15 de septiembre, afamados exponentes del género como Wisin & Yandel, Hector El Father, Don Omar, Calle 13, Miguelito, entre otros, celebraron por primera vez el Día Nacional del Reggaetón, un género joven que surgió en los ochenta.
El fuerte contenido de sus letras, que se alimentan de la jerga de las calles puertorriqueñas, lo mantuvieron como un género ‘underground’ hasta que en los noventa inició su despegue en el mundo de la música y el espectáculo.
Las rencillas entre grupos de los barrios de Puerto Rico se transmitían a sus letras. ‘La tiraera’ (guerra musical) era el pan de cada día, porque cada intérprete se adjudicaba el cartel de ‘el mejor’.
Producciones como ‘The noise’ y ‘Playero 37’ fueron los primeros pasos en firme del reggaetón. Allí participaron Baby Rasta y Gringo, Guanabanas, Maicol y Manuel, Polaco, Don Chezina, Daddy Yankee, entre otros. Entonces se usaban pistas de reggae sobre las cuales los reggaetoneros rapeaban.
A Vico C, el primero en hacer reggaetón y en internacionalizarse, le siguieron Cuentos de la Cripta o La Factoría, que pisaron fuerte en países como Venezuela.
El malienteo (letras sobre el ambiente que rodea a un maleante), el perreo (baile del reggaetón) y el sandungueo (ritmo) son algunos de los elementos recurrentes en el género, y están presentes también como parte de la jerga que se emplea en sus letras. (AMC).
















HOLISSS ME ENCANTA LO GRANDE Q ES PERDONAR,ME HISO LLORAR APENA LA ESCUCHE.TE QUIERO MUCHOOOOOOOOOOOO BESOS TU IDOLA MAY!!!!!!!!!!!